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Sin duda te habrás enfrentado en diferentes ocasiones a una entrevista de selección y ninguna te habrá dado la misma impresión, ya sea por el clima que crea el seleccionador o por la actitud que tu hayas decidido adoptar ante el proceso de selección.

Es indudable, que la mejor situación es aquella en la que nos sentimos seguros de nosotros mismos, porque es el único modo de percibir que tenemos controlada una situación, que a priori, resultante amenazante porque concebimos que el control de la misma lo posee el entrevistador.

Tanto una actitud de infravaloración como sobrevaloración de nosotros mismos y nuestra candidatura resultará negativa en la percepción que el seleccionador se lleve de nosotros. En el primer caso transmitimos inseguridad ante situaciones novedosas y escasa capacidad resolutiva que solo podremos subsanar si somos certeros en nuestras respuestas y planteamientos. En cambio, si sobrevaloramos nuestra candidatura, el entrevistador se puede sentir amenazado y percibir que tienes una personalidad excesivamente dominante y controladora.

Por todo ello la mejor de las opciones es interiorizar que tu como candidato y profesinal, estás al mismo nivel que el seleccionador. Es cierto que él tiene la última palabra en tu acceso al puesto laboral, pero ambos sois piezas de un juego en el que debéis respetar unas reglas. Por su parte el seleccionador :

  • Tiene la obligación de darte toda la información básica referente al puesto laboral al que optas: horario, sueldo, funciones … por lo que en caso contrario tu tienes el derecho de preguntarlo, sin coacción alguna, y en consecuencia declinar la oferta si no resultara de tu interés.
  • Por otro lado, en el desarrollo de la entrevista debe tratarte con educación y respeto, y limitar las preguntas a temas relacionados directamente con tu experiencia y capacidad en el desempeño de las funciones del cargo. Esto quiere decir, que tienes derecho de negarte a contestar preguntas que puedan atentar a tu intimidad, como aquellas relacionadas con tu raza, religión, planificación familiar o situación civil.
  • Y por último el seleccionador, debe ir informándote del desarrollo del proceso de selección o por lo menos indicar el modo en que se te comunicará la resolución del mismo.

Por tu parte, en tu papel de candidato, también debes cumplir con ciertas normas:

  • Respeta la cita acordada para la entrevista.
  • No dejas de ser un invitado, por lo no obvies las conductas de cortesía propias en este tipo de circunstancias, (no tomes asiento sin permiso, no ocupes el espacio del otro, utiliza un lenguaje adecuado,…)
  • Se prudente en las respuestas intentando evitar opiniones que puedan resultar polémicas o hirientes.

Todas estas, son orientaciones de comportamiento básicas que intentan mostrar que en el momento de la entrevista es un encuentro de profesionales , de igual a igual,  en el que ambos intercambiaran información en pro de satisfacer unas necesidades laborales especificas .

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